Viernes, 06 de mayo de 2005
La ventana de los deseos
Ángeles
Acércate a la ventana, durmiente, ¿nos reconoces?
¿Estamos cambiadas? ¿Nos habías visto antes?
¿Te acuerdas? Hace mucho tiempo
Nos llamaste desde el otro lado de la gran
frontera
Del sueño, y nos rogaste que acudiéramos urgentemente.
Nos llamaste y aquí estamos, hemos esperado
todas las noches,
Como cristales en solución formándose,
Hasta que tu sueño fue tan definido y brillante
Que te despertó con punzadas de deseo.
Michael
¿Es éste el momento de mi historia en que
Los mensajeros del destino preparan
Al usual espécimen histórico,
Un pequeño héroe solitario muriéndose de
hambre,
Al que alimentan con los frutos del solitario?
¿Es éste el milagro de los panes y los peces?
¿El misterio de una oración escuchada?
¿Es ésta mi mesa puesta con platos dorados?
Ángeles
No es hora de rezar, sino de formular deseos.
No te quedes ahí soñando, déjanos entrar, no fue
Nada fácil llegar hasta aquí. Tuvimos
Que metamorfosearnos por lo menos cien
Mil veces en todos los aburridos reinos del
Sentido, sólo para llegar de lo astral a
Lo mental, a lo sólido y a lo denso,
Y eso sin contar las innumerables veces en que tuvimos
Que manifestarnos sin sentido como
Elementos del caos en el indiferenciable Anti - universo antes
De tener incluso la oportunidad de ser fetos
Como partículas de las sombras en ríos de luz
¡Así que dáte prisa, no tenemos toda la noche!
Michael
¿Qué tengo que hacer?
Ángeles
Pide algo.
Michael
No tengo ni idea.
Ángeles
Venga, cariño.
Michael
¡Ayudádme!
Ángeles
Puedes pedir la paz en la Tierra. Algunos la piden.
O puedes pedir la paz del espíritu. No es muy normal,
pero hemos tenido un par de casos.
O puedes pedir que cese el sufrimiento humano
Y se justifique por lo que pasó.
Demasiado abstracto, fuera de lo común.
Necesitamos este contrato firmado y sellado.
Debemos regresar, pide lo que te falte
Y te dejaremos, dulce insomne.
Michael
¿Puedo amar a alguien?
Ángeles
Claro
Michael
¿Puedo dejarla?
Ángeles
Lo hemos apuntado
Michael
¿Y puedo pedirle que vuelva otra vez?
Ángeles
Claro que puedes, hombre - tiovivo.
Michael
¿Puedo escribir lo que tenga en mi corazón?
Ángeles
Está en tu mesa, la poderosa pluma del escritor.
Michael
¿Y puedo cantar lo que tenga en mi corazón?
Ángeles
Sólo has de cerrar los ojos y abrir los labios.
Michael
¿Puedo tener el deseo de mi corazón cuando
Ángeles
Donde y como tu corazón quiera?
Michael
¿Y puedo traer el mundo entero a mi corazón?
Ángeles
Oh Jesús, el corazón no, el corazón otra vez
Tan pesado. Todos son iguales.
Tu famoso corazón es como una cebolla,
Capas y capas de terrible angustia
Formando círculos alrededor de la nada.
Michael
Pero, ¿puedo tenerlo, puedo tenerlo?
Ángeles
¡Sí!
Michael
Si tengo las mujeres, el corazón y la canción
Lo demás vendrá por sí solo, ¿dónde firmo?
Ángeles
La noche está acabando, aún tenemos muchos
Deberes, tanta luz de oro y plata que derramar
Sobre ansiosas chicas y asustados chicos como tú,
Todos meditabundos en una ventana.
Pero una condición queda por cumplir.
Un término antes de que el corazón empiece a tocar
Con otros corazones su música deseada.
Michael
¿Y si no estoy de acuerdo?
Ángeles
Aún así tendrás que pagar el precio normal
Que pagan los humanos...
Sufrimiento, alegría, redención y decadencia.
Michael
Todo lo que desee mi corazón... me quedo con la alegría.
Ángeles
Va todo incluido.
Michael
¡Sufrimiento, redención y decadencia!
Ángeles
Es un palo.
Michael
Ahora tengo que dormir.
Ángeles
Entonces, ¿estás de acuerdo?
Michael
Sí, sí, estoy de acuerdo.
Ángeles
...¿Recuerdas? Hace tiempo nos llamaste desde
El otro lado de la gran frontera del sueño,
Y nos rogaste que acudiéramos enseguida.
Aquí estoy de nuevo, esperando noticias desde el otro lado de la Gran Frontera del Sueño.
Este llamativo fragmento o letra de canción, pertenece a una banda sonora llamada Night Magic, perteneciente a su vez a una película musical del mismo título. La película es de 1985, y está dirigida por Lewis Furey, quien también elaboró la música para la banda sonora. Todas las letras que integran las canciones de la misma, están compuestas por Leonard Cohen, de ahí la genialidad y la ironía que desprenden.
Y es que estos días de sopor preveraniego, he estado recuperando las canciones de este artista. Pero no lo he hecho como antaño, mediante la reiterada escucha de sus discos, sino tratando de recordar algunos fragmentos de su obra. De esta manera, han llegado hasta mí de nuevo las magníficas composiciones que efectuó para esta banda sonora. Antes, en mi tierna infancia, me las sabía prácticamente de memoria, y a menudo me asombraba y maravillaba que alguien fuera capaz de elaborar algo así, con la dosis justa de mordacidad, inteligencia e ingenio. Y aunque las tiernas y entrañables inquietudes de entonces no podrían ser las de ahora, siguen hermanadas de alguna forma por su capacidad de asombro y apasionamiento ante el perfecto engranaje que a veces conforman la música y el lenguaje. De ahí (supongo) el título de la presente entrega, escogido entre otros posibles para hacer honor a mi fama de creadora de títulos estrambóticos y un tanto rebuscados.
Volviendo a la obra, habría puesto en la radio alguna que otra canción para el disfrute de sus sentidos, pero hasta ahora no he podido hallar la banda sonora de este musical (ni qué decir tiene que no he podido siquiera visualizarlo...), hasta el momento permanece inencontrable para mí, debe ser porque no obtuvo demasiado reconocimiento... aunque (todo hay que decirlo) nunca he realizado una búsqueda realmente exhaustiva ; en realidad, me bastaba con poder disfrutar de su traducción, en un libro dedicado a revisar las composiciones de Cohen, a cargo de Alberto Manzano.
Sería una curiosidad entrañable para mí poder escuchar estos versos musicados, supongo que en inglés debe ser más fácil musicarlos de lo que pueda parecer en castellano... tampoco me imagino cómo será la puesta en escena de la película, aunque es de suponer que eminentemente teatral.
He acortado un poco este fragmento de la obra... y aún así, soy consciente de que poner un fragmento tan largo como el presente con este formato de página es demencial, pero valía la pena hacerlo.
Ahora que mi memoria se ha decidido a recuperar este material, pondré otro día por aquí otros fragmentos interesantes de la obra de Cohen (uno de los estandartes, por otra parte, de mis ya lejanos inicios musicales) ; y es posible que más adelante hable de la figura de Leonard Cohen de una manera más adecuada y extensa, posiblemente lo haga para los ilustres seguidores de Frecuencia Crítica, ya que siempre resultará más apropiado.
Por: Poliédrica | Material inconexo | Comentarios (6) | Referencias (0)
Conciencia dice: Insensata, has reproducido ilegalmente un texto con su copyright y su todo . Cómo osas . El peso del sistema caerá sobre tiiiiiii (salen llamas de la boca , la ilumnación es escarlata y corre un necesariamente artificial viento)
derkon | 06-05-2005 22:10:13
derkon | 06-05-2005 22:14:54
skeletor | 07-05-2005 00:14:16
Poliédrica | 09-05-2005 11:56:23
Ah, es cierto, yo escupo en la cara del respeto a la ley y el orden, que vengan a por mí si tienen lo que hay que tener (ahora mismo, por ejemplo, estoy en mi casa recitando unas estrofas en voz alta sin dignarme a desembolsar ni un euro... y sin intención de hacerlo, que es más grave), ¡ja!
PD. Ya veo que estás mejor...
Poliédrica | 09-05-2005 18:55:56
Bachi | 10-05-2005 01:51:16
«Hablo una lengua que llena los corazones según la ley de las nubes comunicantes» Vicente Huidobro
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