Miércoles, 07 de septiembre de 2005
Las creencias separan a los seres humanos. Una mente llena de dogmas y de citas no es creativa y todo lo que hace es repetir.
El huir del miedo al vacío, a la soledad, al estancamiento, al no triunfar es sin duda una de las razones por las que aceptamos las creencias. Y con las creencias no podemos llegar a comprendernos a nosotros mismos.
El conocimiento propio no tiene fin. Sólo cuando la mente está tranquila es cuando puede sobrevenir la felicidad, pues es algo que no es de la mente.
Krisnamurti. La libertad primera y última.
Lo tendré presente... trataré de pensar en ello sin tener que hacerlo, sin tener que someter a la mente a otra sesión intensiva de pensamientos y reflexiones que, aún no careciendo de sentido, resultan un poco insultantes tras la máscara resquebrajada de sus buenas intenciones.
Dejaremos que la mente respire.
Por: Poliédrica | Material inconexo | Comentarios (10) | Referencias (0)
Aiya
Voy a ponerte pegas, como siempre XD.
Tener citas en la cabeza puede significar tan solo que te identificas con el pensamiento del autor y eso te hace no sentirte solo a veces, esbozar una sonrisa de complicidad...tú y yo somos tan iguales como diferentes, además leo tu mente; y las creencias, de las que no soy muy partidaria, ayudan por otra parte a mucha gente a ser feliz (sean "ciegos" o no quienes tengan esas creencias, si logran la felicidad tienen por esa parte mi admiración).
Por último, el conocimiento de mi misma posiblemente me asustaría (jejeXD), así que vamos a dejarlo por el momento.
Dosis de optimismo relativo, me estoy superando.
Namarië, Miruial
miruial | 12-09-2005 09:46:30
Hay grandes verdades en Krisnamurti, como aquella que decía "Desafortunadamente, la mayoría de nosotros busca la dependencia", que me recuerda inevitablemente a Aldoux Huxley y su mundo feliz, o al fatídico 1984 que nos describió George Orwell.
Da miedo pensar que pueda ser verdad... lo peor es que lo es.
Ermitaño Tangencial | 12-09-2005 20:18:50
Tal vez la dependencia de los demás, es la que nos hace humanos (aunque la dependencia material nos hace más bien insufribles).
Namarië
Miruial | 16-09-2005 19:31:16
La independencia es posible; sólo se necesita voluntad para romper las cadenas, y paciencia en el empeño. Cuando se consigue, es muy reconfortante.
Un saludo y a seguir luchando.
Ermitaño Tangencial | 18-09-2005 18:08:32
Hola, he vuelto del exilio.
Puedes poner las pegas que quieras, ya sabes que todas son bien recibidas. Estoy de acuerdo contigo en lo que has dicho, en lo esencial (humm, me suena esta conversación, jeje). De todas formas, cuando digo que voy a tener en cuenta esta reflexión no me refiero a que la suscriba totalmente, a pie juntillas; me refiero a que voy a dejarla macerar junto a otras reflexiones sobre las que (por ahora) no vale la pena tratar de pensar conscientemente, ya que por mucho que me devane los sesos, no podría llegar a una conclusión clara porque, sencillamente, no ha llegado el momento. Estoy bastante segura de que un día de estos pensaré en ella sin que me sea necesario devanarme los sesos; un día de estos me levantaré y diré (en voz alta, quizá) "pues claro", como me ha pasado en otras ocasiones. Quizá sea pasado mañana, quizá dentro de un año. Cada día soy un poco más sabia, y un poco más imprudente.
Bueno, me explico tan bien como siempre, en abstracto y basándome en intuiciones, qué peligro tengo. Aún así, estoy en posición de afirmar (aunque no lo parezca) que no divago (todavía no); de eso estoy segura. Incluso puede que cambie el nombre de esta página por "Verdades como puños", no estaría mal del todo.
Por supuesto, estaría en posición de arriesgar una opinión al respecto, sería fácil, pero no es lo que pretendo. Estoy en trámites, y hasta ahí quiero leer.
Seguiré leyendo a Krisnamurti. El tema de la dependencia vs. independencia es interesante; no se me hubiera ocurrido relacionarlo con las visiones futuristas (aunque inevitablemente y por desgracia, ya no lo sean tanto) de Huxley y Orwell.
Corto y cambio, hasta la próxima.
Poliédrica | 21-09-2005 20:36:39
La pequeña (y gran) ermitaña intemporal... esperaba embarcarme en una ardua diatriba en la que jamás nos pondríamos de acuerdo, pero en fin, te he pillado con la guardia bajada. Quizá sea pasado mañana, quizá dentro de un año, pero la tendremos (no me lo perdería por nada del mundo aunque estemos de acuerdo en lo esencial).
En cuanto al tema de la dependencia o la independencia, para hacer más extenso este mensaje, en realidad creo que merece la pena luchar por ser independiente, más bien autosuficiente o libre(es prácticamente el objetivo más importante para mi), pero en el fondo pienso que es totalmente utópico, si tomamos la palabra en un sentido puro, por la razón que ya dije antes: vivir en un mundo donde no necesitara nada de nadie... puede ser perfecto, pero a mi me gusta seguir necesitando, por ejemplo, que de vez en cuando la pequeña poliédrica me riña o me levante una ceja sorprendida o irónica, así como también me gusta tener algo que darle a los demás.
Namarië, Miruial
miruial | 26-09-2005 16:23:18
No me refiero a la independencia como el hecho de vivir en una isla solitaria sin necesitar nada de nadie. Somos sociales por naturaleza, necesitamos de la relación con los demás.
Hablo de la independencia como la capacidad de decidir por uno/a mismo/a y de pensar por uno/a mismo/a, evitando que sean los otros los que lo hagan por mi.
Saludos.
Ermitaño Tangencial | 29-09-2005 22:33:37
miruial | 04-10-2005 11:02:18
Pues no creas, esto todavía no se ha acabado.
Por supuesto, estoy de acuerdo en que lo más importante para relacionarse bien con los demás es adquirir la independencia a esos niveles de los que hablamos; pero más allá de esa deseada independencia mental, existe un gran tira y afloja emocional entre los seres humanos, en el sentido de que (dentro de esa libertad proyectada) acabamos por obligarnos y encadenarnos los unos a los otros más de lo que quisiéramos. Es a esa diatriba entre dependencia e independencia a la que me refería, más que al hecho de vivir totalmente aislado y no necesitar del contacto con otros seres (bien es sabido para cierto ser que pulula por estos lares que servidora necesita de su presencia, de sus argumentaciones y refutaciones, entre otras cosas ;)).
Todo esto lo explica muy bien Javier Marías en su aclamado libro Corazón tan blanco; después de esta conversación, he recordado que hacía tiempo que quería presentar alguno de los fragmentos de ese libro que exponen este tema, éste podría ser un buen momento.
Por otro lado (y a raíz de una serie de sucesos), también me ha venido a la cabeza otro fragmento de ese mismo libro que ya expuse hace tiempo por estos dominios; se trata de un fragmento que hace referencia a lo que sucede o no realmente en nuestras vidas. En aquel entonces entendí el significado del fragmento, pero a día de hoy lo entiendo desde otra perspectiva... o quizá desde una complementaria con la anterior, no es lo mismo entender algo que entenderlo de verdad (continúan las citas, ejem), una vez que ha sido contrastado y constatado con las vivencias particulares.
Si digo todo esto ahora, es para tratar de explicar ante mi tan querida visitante de la Tierra Media algo un tanto complicado... hay sentimientos difíciles de extrapolar. Cuando digo que no estoy del todo capacitada para opinar ahora sobre el fragmento de Krisnamurti, no me refiero a que mi pereza mental me lo impida, me refiero a que quisiera llegar a un conocimiento verdadero del mismo. En realidad, estoy más de acuerdo con la segunda parte del fragmento que con la primera. Opino como tú que tener ciertas citas y dogmas en la cabeza puede ser enriquecedor, sería irónico que precisamente yo me opusiera a eso, cuando es evidente que esta página es un microcosmos de citas y fragmentos que se pasean por mi mente. Pero aún así, creo que no estoy en posición de negar categóricamente esa afirmación, ya que he comprobado que en algunos casos puede llegar a ser verdad. Nunca me han interesado los extremos.
El caso es que, debido quizá a la experiencia vital que he tenido desde que hablé de aquel otro fragmento del libro de Marías hasta hoy, sé que no hay afirmaciones ni negaciones, y que todo varía y se expone con el tiempo ante una mirada que se altera minuto a minuto a lo largo de la vida.
Por eso mismo creo que no sirven de mucho las negaciones o afirmaciones sobre el texto de Krisnamurti; como tengo la intuición de que dentro de un tiempo lo entenderé a partir de otros matices, los juicios de valor que pueda realizar sobre él ahora no tendrían demasiado valor. Yo misma he recolectado sus palabras en mi mente para tenerlas en cuenta en un futuro, sin tratar de juzgarlas.
De todas formas, estoy de acuerdo en que no hay que tener miedo a equivocarse, o a emitir juicios de valor erróneos, forma parte del proceso. A veces tiendo a no enjuiciar para tratar de abarcar más, y está claro que eso en algunos casos es un error.
En síntesis (ja, ja), sigo estando de acuerdo contigo en lo esencial, y es posible que tú tengas razón en que hay que enjuiciar más a menudo, pero ya
que has insistido en conocer mi punto de vista ahora (en pro de una posible y ardua diatriba), aquí está.
Más abstracto y reflexivo que nunca.
Y no termina aquí...
Poliédrica | 07-10-2005 15:25:32
Tengo demasiada prisa en estos momentos pero no me perdería en ningún momento la continuación de tu disertación. La estoy esperando.
Se despide esta Medio Visitante de la Tierra, siempre a vuestro servicio (pululando si fuera necesario).
Miruial
PD. Admiro su capacidad de síntesis, no la pierda
miruial | 07-10-2005 16:46:51
«Hablo una lengua que llena los corazones según la ley de las nubes comunicantes» Vicente Huidobro
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