Domingo, 19 de febrero de 2006
Estoy harta de ver -desde mi perenne atalaya- cómo a los límites naturales de la vida se le añaden otros artificiales y edulcorados. Límites culturales, los suelen llamar.
Generalmente, son utilizados para jerarquizar y definir los límites entre realidad y abstracción, aunque ambos conceptos se confundan al crear límites territoriales entre los diferentes países, o al crear una línea con la mirada para separar los dominios del mar de los del cielo.
Fundamentalmente, suelen ser utilizados para separar, dividir, seccionar, sesgar. En otras palabras, para guardar todos los argumentos, disquisiciones y esperanzas de la humanidad en dos departamentos -negro y blanco, así son denominados de manera popular- destinados a separar lo moral de lo inmoral, lo políticamente correcto de lo humano, el sentido común de lo irracional, el estado de sitio de la incertidumbre y el miedo; el progreso económico del fracaso y la mediocridad.
Se utilizan para crear fronteras entorno al pensamiento; jerarquizando y sopesando sus motivos, estableciendo una línea precisa entre el sentido de la lógica, la imaginación y los sentimientos.
¿Trabas naturales, límites razonables, orden de prioridades? La revolución se está gestando.

Por: Poliédrica | Material inconexo | Comentarios (1) | Referencias (0)
Las barreras están en todos sitios y nos han enseñado a construirlas. A veces, incluso nos inventamos nuevas. Pero debemos aprender a buscar una puerta, el final del muro... o si hace falta atravesarlas.
besos
Miruial | 02-03-2006 16:31:37
«Hablo una lengua que llena los corazones según la ley de las nubes comunicantes» Vicente Huidobro
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